Demasiado tarde para comprender.
Antonio ya no está.
Lo extraño es que haya durado tanto.
Siempre estuvo suicidándose un poco...
A poco...
Ahora, por fin, ya es el Chico de ayer.
En algún momento lo seremos todos...
Es curioso que un 'cuaderno de bitácora' como es un blog, sea precisamente escrito por un desnortado. Cierto. Pero es mi blog, el mio, con mis propias estupideces e inconsecuencias... Y centrado (o no) en el asunto del suicidio. Quizá esté buscando un argumento justificativo que me permita desaparecer de una vez por todas. No hay vida... no hay dolor!
2 comentarios:
Bueno, iremos cayendo de uno en uno, en desorden, sin por qué, cuando nos toque...
Como hemos vivido. En general, dando lo que había y recogiendo lo que podíamos, sin cálculo ni medida. Cuando fue posible, con exceso. Siempre fue cuestión de dar, de entregar en la desmedida de nuestra capacidad. No era generosidad. Era... vivir.
Es lo que te llevas puesto. El gustazo de haber hecho lo que quisiste. Sin cálculo ni balance financiero.
¿Demasiado tarde para comprender? No creo, Antonio. Estaba todo comprendido.
En tu cuenta de resultados, has ganado. Porque la vida no ha podido contigo. ¡Que se joda!
Buena singladura hacia donde vayas, compañero. Espéranos allí. O no. Ya te buscaremos...
Parece ser que pintan poetas. No voy a escribir nada al respecto de Benedetti. Nada podría aportar.
Pero vamos muriendo...
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